martes, 17 de junio de 2008

Pertenencientes a un grupo de extrema derecha, se definen como neonazis y satánicos.


DANIEL Y MANUELA RUDA
Los Sicarios de Satánas
“Estábamos sentados en el sofá y de pronto, Daniel se puso de pie. Golpeo con el Martillo a Frank. Mi cuchillo brillaba y escuche una voz que decía: “Apuñálale en el corazón”. Entonces se lo clave. Vi una luz a su alrededor. Era su alma, que había salido del cuerpo. En ese momento recitamos una letanía satánica”. Este escalofriante testimonio fue presentado con total sinceridad, por Manuela Ruda, una joven alemana de 23 años, durante el juicio en el que ella y su marido eran juzgados por el brutal asesinato de su amigo Frank Hackert. A medida que avanzaba su declaración, Manuela iba desgranando todos los detalles de la cruel inmolación. Los hechos se remontan al 6 de julio de 2001, aquel día los Ruda atrajeron al joven Hackert, antiguo compañero de trabajo de Daniel, hasta su apartamento, en la pequeña localidad de Witten, al oeste de Alemania. Una vez allí y sin previo aviso, Daniel golpeó con un martillo a su víctima, mientras Manuela se ensañaba con él, asestándole 66 puñaladas. Cuando Hackert murió, le grabaron en el pecho un pentagrama invertido: el símbolo del Diablo. Después recogieron su sangre en un recipiente y la bebieron. Para completar su orgía sacrificial, los asesinos hicieron el amor dentro de un ataúd que Manuela utilizaba para dormir durante el día.
Tres días después de cometer el crimen, la policía entraba en el apartamento, descubriendo el cadáver de Hackert y su sangre esparcida por las paredes. La madre de Manuela había recibido una carta de su hija en la que decía: “No soy de este mundo. Debo liberar mi alma de la carne mortal”. Temiendo que su hija hubiera hecho algo terrible, decidió avisar a la fuerza de seguridad. La escena era horrorosa. Además del cuerpo sin vida de Hackert, los agentes pudieron contemplar la peculiar decoración de la vivienda: imitaciones de cráneos humanos, cuchillos y machetes colgados en las paredes y una colección de objetos de culto satánico. Y algo más: una macabra lista en la cual figuraba 15 posibles víctimas. Se inicio una búsqueda por todo el país que concluyó tres días después, cuando la pareja fue detenida en la ciudad de Jena. Durante el juicio, celebrado a comienzos de 2002, los acusados reconocieron haber asesinado a su amigo, aunque negaron cualquier responsabilidad, ya que, según declaró Manuela, sólo habían seguido ordenes de Satán: “No fue un asesinato, sino una ejecución. Satán nos lo ordenó. Debíamos obedecer, Teníamos que matar. No podríamos ir al infierno a menos que lo hiciéramos”. Y añadió friamente: “Queríamos asegurarnos de que la víctima sufriera”. El veredicto del tribunal fue más suave de lo que exigía la familia de Hackert: Manuela fue sentenciada a trece años de prisión y su marido recibió una condena de quince. El juez Arnjo Kersting-Tombroke resolvió que antes de ingresar en una prisión convencional ambos deberían recibir tratamiento psiquiátrico.El diagnostico de los médicos libraron a los esposos de una condena mucho mayor, ya que según dictaminaron, “su responsabilidad estaba notablemente disminuida”, los definieron como “individuos profundamente perturbados”. A lo largo del juicio surgieron numerosos datos que apoyaban el carácter ritual del crimen. Los asesinos se habían casado el 6 de junio (el 6 del sexto mes), y llevaron a cabo su sacrificio el 6 de julio. Estas fechas configuran una conocida cifra: 666, el número de la bestia en el Apocalipsis de San Juan.Daniel y Manuela aparecieron durante el juicio con una estética siniestra: ropas negras, botas militares, cruces invertidas y peinados llamativos. La propia joven explicó que se había iniciado en el satanismo en el ambiente metalero del Reino Unido. Allí frecuento locales de este tipo, e incluso llego a realizar prácticas de vampirismo. Ante la atenta mirada de los presentes, Manuela Ruda reconoció haber bebido sangre de voluntarios que había conocido por Internet y que junto a un grupo de personas con gustos similares, había frecuentado cementerios. Incluso relato como se había echo enterrar en una sepultura “para saber que se sentía “.

Gary Ridgway
El Asesino de Rio VerdeDurante casi 20 años, un puñado de agentes de la policía de Seattle se reunieron todas las mañanas para repasar pistas, entrevistar a familiares de víctimas y releer nuevamente los informes de las autopsias de las 49 mujeres que fueron asesinados en la ciudad y en el vecino estado de Oregón durante los años 80 por un criminal que los burló con una especial habilidad.
Los policías estaban seguros de que el asesino del Río Verde, la zona donde aparecían los cadáveres semidesnudos de las mujeres, era Gary Leon Ridgway, un pintor al que interrogaron e investigaron profundamente y al que no habían podido culpar de los crímenes porque no había pruebas materiales que le ligaran a las víctimas.
El 10 de septiembre de 2001, finalmente Ridgway fue acusado de asesinar a cuatro mujeres y de ser el sospechoso de muchos más crímenes que se cometieron en poco menos de 48 meses. Los investigadores determinaron que la saliva de una pequeña esponja que Ridgway habia mordido en 1987, durante una de sus múltiples visitas a la comisaría, tenía las características del ADN de los restos de semen encontrados en tres de las mujeres a las que presuntamente asesinó.
Los cuerpos de Opal Mills, Marcia Chapman y Cynthia Hinds, mujeres blancas y negras y algunas prostitutas, aparecieron semidescuartizados y ocultos entre la maleza del río. Todas ellas fueron violadas repetidamente. El asesino había sido relacionado también con el cadáver de Carol Christensen, una mujer hallada muerta en un bosque de las afueras de Seattle, que también fue violada y brutalmente agredida.
«Este es uno de los días más importantes de mi carrera y es una gran noticia para toda la ciudad», comentó nada más hacerse público el arresto el sherif Dave Reichert, uno de los investigadores que desde 1982 persiguió al asesino.
El sherif Reichert tuvo la sospecha que durante este tiempo pudo haber otras personas, imitadoras, que hayan matado mujeres y arrojado sus cuerpos en la zona del Río Verde y que Ridgway no era el autor de los 49 asesinatos que él y sus colegas investigaron. «Quizás no ha matado a 49 mujeres, pero sí a muchas de ellas», aseguró el sherif, lo cual al final quedaría descartado.
Ridgway se llevó una monumental sorpresa cuando salía de la fábrica de camiones donde trabajó como pintor durante los últimos 30 años. Un grupo de agentes le esperaba a las puertas con una orden de detención, unas esposas y muchos respiros de alivio.
Los agentes esperaban haber resuelto la sucesión de crímenes en serie más larga en la historia de Estados Unidos, y quizás una de los más terribles, gracias a la nueva tecnología empleada para identificar el ADN. Desde el verano de 1982 a marzo de 1984, se identificaron los cuerpos de 42 víctimas.
Las otras siete son mujeres cuya desaparición fue denunciada y que la policía creyó asesinadas, aunque sus cadáveres no había información sobre sus cadáveres. Todas ellas aparecieron en el Río Verde y otras en los alrededores de la ciudad de Portland, en Oregón.
La policía estaba segura de que Ridgway era su hombre porque la saliva le conectaba con la muerte de las tres mujeres y además tenía familia y amigos en Portland, donde aparecieron más cuerpos.
Gary Leon Ridgway, de 54 años se declaró, el miércoles 05 de noviembre de 2003, culpable de haber matado a 48 mujeres en dos décadas, lo que lo convirtió en el mayor Asesino en Serie de la historia de Estados Unidos.
"He asesinado tantas mujeres que me cuesta acordarme de todas ellas", indicó en la Corte de la ciudad al noroeste de Seattle, durante una audiencia en la que admitió haber asesinado a las 48 mujeres en su casa o en su camión.
Ridgway admitió los asesinatos ante la Corte Superior del condado King en Seattle, tras llegar a un acuerdo que podría evitarle la pena de muerte en el Estado de Washington. "El plan era: quería asesinar a tantas mujeres que yo consideraba prostitutas como pudiera", dijo Ridgway.
El acusado confirmó los detalles de su acuerdo con el fiscal Jeff Baird, ante quien admitió su responsabilidad en los 48 cargos de homicidio agravado. De todas maneras, dos de los cuerpos de las víctimas del asesino de Green River fueron encontrados en el estado de Oregon, donde también existe la pena de muerte.
La mayoría de las víctimas eran prostitutas por lo que "pocas de ellas se reportarían como desaparecidas", admitió Ridgway. "Elegí a las prostitutas porque creí que podría matar cuantas quisiera sin ser atrapado", dijo. El acuerdo en la Corte pone punto final a un misterio que conmocionó durante años a la ciudad de Seattle. Mediante el acuerdo con la fiscalía, Ridgway sería sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de reducción de la pena.
Theodore Kaczynski - Unabomber
Nació en Chicago el día 22 de mayo de 1942 y tenía un hermano menor que fue el que finalmente le denuncio. Su madre, Wanda, enviudó en 1990 cuando su marido, Richard, se enteró que tenía cancer terminal y se suicidó.Theodore Kaczynski fue profesor de matemáticas en la Universidad de California hasta que en 1970 decidió romper con la civilización, desde ese momento empezó su "cruzada" contra el progreso. Vivió completamente sólo en una cabaña en las montañas de Montana y desde 1978 hasta 1995 fue el hombre más buscado de América, su cabeza llegó a valer 1 millón de dólares y se le consideró el terrorista más peligroso del mundo. Desde el año 1978 hasta 1995 colocó 16 bombas, resultando muertas 3 personas e hiriendo a otras 28. En estos momentos Theodore Kaczynski se encuentra cumpliendo una cuadruple cadena perpetua en Colorado.Theodore Kaczynski luchaba y lucha por el regreso a la "vida salvaje" a través de "una completa y permanente destrucción de la sociedad industrial moderna en cada parte del mundo", argumentaba que el progreso nos destruiría a todos y pretendía con sus atentados dar toques de atención a las principales personalidades y empresas.Un equipo de especialistas del FBI interrogaron a 10.000 sospechosos y gastaron 50 millones de dólares en un intento sin éxito de detenerle. El FBI tuvo que admitir que era muy inteligente y un experto en manipulación de explosivos..
Sus AtentadosEl primer dispositivo que colocó, una caja de cigarros que contenía cabezas de cerillas y detonadores, fue encontrada en el parking de la Universidad de Illinois (Chicago) el 25 de mayo de 1978. Esta bomba iba dirigida a un profesor del Instituto Politécnico de la Universidad, pero se reenvió a la Universidad de Northwestern donde explotó hiriendo a un vigilante de seguridad del campus que abrió el paquete por considerarlo sospechoso.
El segundo dispositivo explotó en la Universidad de Northwestern casi un año después, el 9 de mayo de 1979, hiriendo levemente a un estudiante.
Pero fue la explosión de la tercera bomba colocada en la panza de un Boeing 727, un vuelo comercial entre Chicago y Washington realizado el 15 de noviembre de 1979, llevó al FBI a involucrarse en el caso. La bomba la activo con un barímetro casero que había sido modificado para funcionar como un altímetro. Cuando el avión alcanzó los 35,000 pies, el dispositivo completo un circuito eléctrico que encendió una masa de pólvora. La bomba casera comenzó a arrojar humo en el compartimento. Los pasajeros jadeaban para poder respirar cuando el humo alcanzó la cabina principal. Las máscaras de oxígeno salieron a cumplir su cometido y la tripulación comenzó a prepararse para una aterrizaje forsozo en Dulles International Airport, de Virginia. Los pasajeros y la tripulación fueron evacuados por la puerta de emergencia y doce de ellos fueron enviados al hospital para ser tratados por inhalación de humo. Cuando la fuente de la explosión fue examinada, descubrieron una bomba casera - otra vez en una caja de madera - que había sido enviado por correo aereo desde Chicago. Claramente, el bombardero no podía saber el vuelo que llevaría su paquete, así que las autoridades concluyeron que no era un ataque específico sobre American Airlines.
Esta tercera acción supuso que se conocieran las dos primeras, colocando a los federales en una larga e infructuosa búsqueda del "luddita letal" de América. Esta nueva situación no detuvo a Theodore Kaczynski que envió a Percy Wood, presidente de United Airlines, un libro bomba que le hirió el 10 junio de 1980. El ataque a Wood llevó al FBI a denominarlo con el nombre policial de "Unabomber" ("Un" proviene de University y de United Airlines objetivos iniciales de sus ataques).
La quinta bomba fue colocada en una clase de la Universidad de Empresariales de Utah, el 8 de noviembre de 1981. Nadie salió herido. Dos meses después el 5 de mayo de 1982 una bomba hirió a una académico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville.
Fue sentenciado a 4 cadenas perpetuas por sus delitos.
El 2 de julio de 1982 "Unabomber" coloca una bomba en la Universidad de California. Durante la semana de vacaciones se encontró el paquete bomba en el suelo de la cafetería del Departamento de Ingeniería del Campus de Berkeley. Un profesor de electrónica resultó seriamente herido ya que su cara y manos se vieron muy afectadas cuando desenvolvió el paquete al confundirlo con un "instrumento de medición".
Tres años después ataca directamente a la Boeing Corporation dejando un paquete bomba en la sala de ordenadores, el 15 de mayo de 1985, que le hizo perder un dedo de la mano derecha al estudiante de matemáticas que lo abrió.
En menos de un mes, el 13 de junio de 1985, fue atacada por segunda vez la Boeing Corporation al recibir una bomba la oficina de Washington que fue interceptada antes de causar daños. Menos afortunado fue el ayudante de un profesor de la Universidad de Michigan, al abrir el paquete que iba dirigido al profesor el 15 de noviembre de 1985.
La siguiente bomba estaba disimulada bajo una tabla de madera y la colocó en un parking de California, al lado de un almacén de ordenadores, el 11 de diciembre de 1985. El encargado del almacén encontró la bomba y al cogerla la dobló resultando muerto. Esta es la primera acción en la que resulta muerta una persona.
El siguiente ataque fue otra vez en un almacén de ordenadores el 20 de febrero de 1987 en Salt Lake City. De nuevo resultó herido el encargado de la tienda. Una cajera aseguró haber visto a un hombre con un pasamontañas cerca del lugar, es la primera vez que el FBI está tan cerca de identificarlo. La valoración que hizo el FBI de los motivos que llevaban a "Unabomber" a colocar bombas hizo que se le viera como un "chiflado solitario" que actuaba guiado por cuestiones personales.
Después de que pasasen bastantes años sin obtener resultados, el grupo especial de operaciones del FBI dedicado a este caso fue temporalmente disuelto.
Pasaron cinco años hasta que "Unabomber" colocó dos nuevas bombas, una el 22 de junio de 1993 en la Universidad de California que hirió a un genetista y la otra colocada dos días después en la Universidad de Yale, causa heridas graves al conocido programador David Gelernter.
En esta época "Unabomber" envió un comunicado al New York Times explicando que el autor de las bombas era el Freedom Club (Club de la Libertad), anarquistas anti-tecnología.

Rápidamente se reconstituyó el grupo especial de operaciones del FBI dedicado a este caso pero no pudieron hacer nada por salvarle la vida a Thomas Mosser, directivo de Burson-Marsteller, la agencia de publicidad que intentó recuperar la buena imagen de la compañía Exxon después de la catástrofe medioambiental del Exxon Valdez. La bomba fue colocada en la puerta de la casa del directivo el 10 de diciembre de 1994, que al abrirla reventó su cabeza.
El 24 de abril de 1995, una pesada caja llegó a la sede de la Sociedad Forestal de California, creyendo que podía ser una bomba y cuando la secretaria del presidente de la corporación no pudo abrirla, se la dio a su jefe a pesar de que iba dirigida al "antecesor" de éste, William Dennison. El presidente de la Sociedad Forestal de California murió debido a la explosión.
Esta fue la última acción de "Unabomber". Dos días después, el 26 de abril de 1995, el Freedom Club envió una carta al New Tork Times. Creyendo que era otra bomba el personal del periódico entregó la carta sin abrir al FBI. La carta en realidad contenía un manifiesto.
"Unabomber" prometió que no llevaría a cabo más acciones si el manifiesto del Freedom Club "La sociedad industrial y su futuro" era publicado. "Unabomber" declaró "creemos que ha llegado el momento de publicar las ideas antitecnología". El New York Times accedió a publicar el manifiesto.Su DetenciónLa detención de Ted Kaczynski se debió más a una cuestión de suerte que a la labor del FBI. Su hermano David Kaczynski fue quien le delató, recibiendo la recompensa de un millón de dólares que se ofrecía, la mitad la entregó a los familiares de las víctimas. David siempre había intentado seguir el ejemplo de su hermano hasta el punto de construirse una cabaña y abandonar la sociedad civilizada. Pero al pasar cierto tiempo abandonó esta idea y regresó a su vida anterior
Durante el juicio Theodore Kaczynski rechazó a sus abogados por querer basar su defensa en una aparente enfermedad mental, y propuso que Tony Serra, un abogado celebre por defender a grupos radicales, llevase su caso. Tony Serra aceptó el caso sin cobrar pero el juez rechazó el cambio por considerar que era ya demasiado tarde.
Finalmente fue condenado a una cuádruple cadena perpetua a cumplir en una prisión de máxima seguridad. Acabando con una cadena de atentados que duraron 18 años y le convirtieron en el criminal más perseguido de America del Norte.
Joe Ball "El Carnicero de Elmendorf"Frank Ball llegó a Elmendorf, un pequeño pueblo al sudeste de San Antonio, Texas, alrededor de 1885. A través de un préstamo del banco local abrió una fábrica para procesar algodón y la llegada del tren, pocos años después, hizo prosperar su negocio volviéndolo rico. Frank se casó con Elizabeth, y acrecentó su fortuna haciendo negocios de bienes raíces, eventualmente abrió una gran tienda en el pueblo.
La familia Ball crió en total ocho hijos, Joseph D. Ball, su segundo hijo, nació el 7 de enero de 1896. La niñez de Joe fue normal, pero era un niño de carácter retraído que disfrutaba más de la pesca y largas excursiones en solitario, que de actividades con otros chicos. Siendo ya un adolescente adquirió pasión por las pistolas y solía pasar largas horas practicando el tiro, se sabe que llegó a ser un tirador muy habilidoso.
En 1917, cuando los Estados Unidos declaran la guerra a Alemenia, Joe se enlista y es enviado al frente poco después. No existen registros sobre su desempeño durante la guerra, pero sobrevive y en 1919 es dado de baja honorablemente y regresa a Elmendorf.
A su regreso trabaja durante algún tiempo con su padre, pero al parecer, los dos años en las trincheras le hacen difícil adaptarse a la vida civil y renuncia. Habiendo aprendido algo de negocios, se da cuenta que La Prohibición ha dado lugar a una gran demanda de licor ilegal por lo que decide dedicarse al contrabando y, a pesar de los riesgos (mismos que parece disfrutar), se dedica a recorrer la región en su Ford modelo A vendiendo whisky.
A mediados de los años 20, Joe contrata a un joven afro-americano llamado Clifton Wheeler para que le ayude en el negocio, siendo un tipo inteligente y más bien taimado, pronto el queda encargado del trabajo sucio. Se ha dicho que Clifton temía a Joe, ya que cuando este se emborrachaba se entretenía haciéndolo bailar disparando a sus pies.
Al finalizar La Prohibición, el negocio de Joe se vino abajo, pero, aprovechando sus conocimientos en el negocio del licor decide abrir una cantina. Así es como, tras comprar un terreno a la orilla de la carretera a las afueras de Elmendorf, construye una taberna con dos habitaciones en la parte de atrás, la bautiza con el nombre de Sociable Inn. El lugar no es mas que una habitación grande con mesas y un piano en donde los parroquianos pueden beber y ocasionalmente disfrutar de una pelea de gallos.
Aun cuando el negocio parece ir bien, Joe siente que debe de contar con alguna atracción que haga llegar más clientes así que construye, en la parte trasera de la taberna, un pequeño lago artificial rodeado con una reja de tres metros de altura en donde pone cinco caimanes vivos, uno grande y cuatro más pequeños. El éxito es inmediato y sus nuevas mascotas atraen a muchos nuevos clientes. Los Sábados son especialmente concurridos ya que ese día Joe tiene un "show" especial que consiste en alimentar a los caimanes con algún mapache, perro, gato o cualquier otro animal vivo del que pueda echar mano.
Taberna Sociable Inn, local donde se supone cometía sus crimenes.
Además de los caimanes, el éxito de la taberna está en que Joe siempre se las arregla para contratar chicas jóvenes y guapas para atender a los parroquianos. Ninguna de las chicas parece quedarse demasiado tiempo pero él siempre lo explica diciendo que son chicas que van de paso buscando la manera de hacer un poco de dinero rápidamente.
Minnie Gotthardt, "Big Minnie"
En 1934 Joe conoce a Minnie Gotthardt, una chica de 22 años de Seguin a quien apodan "Big Minnie". A pesar de que ella no agrada a la mayoría de sus clientes, Joe comienza una relación con ella y juntos atienden el Sociable Inn durante los siguientes tres años. Los problemas comienzan cuando Joe se enamora de una de sus meseras más jóvenes, Dolores "Buddy" Goodwin. La cosas se complicaron aun más en 1937 cuando entra a trabajar a la taberna Hazel "Schatzie" Brown, una guapa chica de 22 años que de inmediato comienza a recibir las atenciones de Joe.
En el verano de 1937 el problema de Joe se soluciona parcialmente al salir de escena Big Minnie, según explica a amigos y familiares de la mujer, Minnie decide dejar el pueblo tras dar a luz a un bebé de color. Algunos meses más tarde Joe se casa con Dolores a quién confía que no es verdad que Minnie huyera, según le cuenta, la verdad es que él la llevó a una playa cercana, le disparó en la cabeza y la enterró en la arena. Ella no le cree y el asunto no se vuelve a tratar entre ellos.
En enero de 1938 Dolores se ve envuelta en un accidente automovilístico que casi le cuesta la vida, como resultado le es amputado el brazo izquierdo. Rápidamente comienzan a correr rumores de que la verdad es que uno de los caimanes de Joe le había arrancado el brazo. Independientemente de cual haya sido la verdad, Dolores desapareció misteriosamente el siguiente abril y no demasiado tiempo después Hazel también.
Quizá las mujeres no fueran muy fieles a Joe ni él a ellas, pero ese no era el caso con sus caimanes. Según se cuenta, cuando un vecino reclamó a Joe por el fuerte olor a carne podrida del alimento de sus mascotas, Joe tomó una escopeta y le sugirió que no se metiera en asuntos que no eran de su competencia a menos que quisiera terminar como alimento él mismo. El vecino decidió cambiarse a otro pueblo.
El negocio de Joe parecía ir viento en popa no obstante la continua desaparición de sus ayudantes, pero a mediados de 1938 la familia de Minnie comenzó a hacer preguntas de nuevo al no poder localizarla a pesar de los esfuerzos de la oficina del Sheriff del condado de Bexar. Como Joe había sido su último amante y patrón conocido fue interrogado en varias ocasiones, sin embargo, sin evidencias de algún crimen, tuvieron que dejarlo en paz.
Algunos meses más tarde, los familiares de otra chica desaparecida, Julia Turner de 23 años, acudieron a la policía. Como Julia también había sido empleada de Joe nuevamente la policía lo interrogó, el les dijo que al parecer la chica había tenido algunos problemas locales y había decidido marcharse del pueblo. Las investigaciones de la policía concluyeron que ella no había regresado al departamento que compartía con otra chica, su ropa y efectos personales aun estaban ahí, los investigadores regresaron a la taberna e interrogaron de nuevo a Joe. Esta vez el "recordó" que la chica estaba realmente desesperada y él le había prestado quinientos dólares ya que ella ni siquiera quería regresar a su departamento.
Hazel "Schatzie" Brown.
Durante los meses siguientes dos chicas más, empleadas de Joe, desaparecieron. Los ayudantes del sheriff interrogaron a Joe durante horas pero no lograron sacarlo de su posición inocente; las chicas habían dejado el pueblo, él no sabía nada más. Al no tener alguna prueba contra él, de nuevo tuvieron que dejarlo ir.
El 23 de septiembre de 1938 la suerte de Joe comenzó a decaer. Un viejo vecino de Joe declaró a la policía que lo había visto cortando pedazos de carne humana para alimentar a sus caimanes. Mientras la policía decidía que acción tomar, un méxico-americano pidió ayuda al alguacil de condado de Bexar, John Gray, sobre un barril "con olor a muerto" que Joe había dejado tras el granero de su hermana. A la mañana siguiente los alguaciles John Gray y John Klevenhagen fueron a investigar pero el barril había desaparecido. De nuevo decidieron visitar a Joe.
En su cantina poseía unos caimanes a los que se supone alimentaba con la carne de sus víctimas.
Cuando Gray y Klevenhagen llegaron al Sociable Inn informaron a Ball que lo iban a llevar a San Antonio para interrogarlo, Joe accedió y pidió permiso para cerrar apropiadamente el establecimiento, ellos accedieron. Joe tomó una cerveza y la dejó caer, se acercó a la caja registradora y oprimió la tecla "NO SALE" (Sin Venta), cuando el cajón de la registradora se abrió tomó de él un revolver colt calibre 45 y tras colocárselo contra el pecho jaló del gatillo ante la impotencia de los agentes. El disparo fue mortal.
Alguaciles de toda la región convergieron en la taberna para la investigación, tras encontrar carne en estado de putrefacción en el lago de los caimanes y un hacha cubierta con sangre y pelo desarrollaron la teoría de que Joe descuartizaba a sus víctimas y alimentaba con ellas a sus mascotas.
Las investigaciones concluyeron que solamente Clifton Wheeler podría haber ayudado a Joe en estas espeluznantes tareas, así que Wheeler fue detenido y llevado a San Antonio para su interrogatorio.
Al principio Wheeler negó tener conocimiento alguno de las acciones de Joe, pero tras todo un día de preguntas finalmente aceptó colaborar. Explicó a los agentes que Hazel Brown, una de las chicas de Joe se había enamorado de otro hombre y estaba planeando irse para comenzar una nueva vida. La noticia y el que ella lo acusara de haber asesinado a Minnie hicieron que Joe perdiera los estribos y la matara. Para poder corroborar el hecho le pidieron que les mostrara en donde estaba enterrado el cuerpo.
Al día siguiente Wheeler los condujo a un sitio apartado, a unas tres millas de pueblo, cerca del río San Antonio. Ahí comenzó a cavar en un sitio en que la tierra estaba medio suelta y poco después descubrieron dos brazos, dos piernas y un torso en avanzado estado de putrefacción, cuando le preguntaron por la cabeza el señaló los restos de una hoguera. Entre las cenizas se encontraron una mandíbula, algunos dientes y pedazos de un cráneo humano.
Wheeler les contó que una noche, tras haber estado bebiendo copiosamente, Joe le había ordenado traer algunas cobijas y una lata de alcohol, después habían recogido del granero de su hermana un barril de 55 galones y en el auto de Joe lo habían llevado hasta el río. Una vez ahí Joe lo había obligado, a punta de pistola, a cavar una fosa y cuando abrieron el barril dentro estaba el cadáver de Hazel. Siempre bajo amenazas, lo había obligado a ayudarlo a desmembrar el cadáver. Una vez enterrado este Ball arrojó la cabeza de Hazel a la fogata.
Cuando lo interrogaron sobre Minnie Gotthardt, dijo que Joe la había llevado a Ingleside, cerca de Corpus Cristi, donde después de beber en cantidad, le había pegado un balazo en la cabeza. Joe la mató porque descubrió que estaba embarazada y no quería que esto interfiriera en su relación con Dolores. Ambos la enterraron en la arena.
El 14 de octubre de 1938 fue encontrado el cuerpo de Minnie donde Wheeler había dicho que estaría.
Las pruebas que se supuso en su momento serían incriminatorias.
Cuando fue interrogado sobre la desaparición de las otras chicas negó saber algo al respecto. Wheeler se declaró culpable de complicidad bajo amenazas y fue condenado a dos años de prisión.Entre las cosas que se encontraron el la taberna de Joe estaba un álbum con fotografías de docenas de mujeres, nunca se comprobó que Ball las hubiera conocido realmente, pero según el alguacil J. W. Davis podría ser la pista de varios otros asesinatos.
En cuanto a Dolores, fue localizada varios meses más tarde en California, a donde había huido para comenzar una nueva vida. También fue encontrada en Phoenix, Arizona, otra de las chicas supuestamente desaparecidas. Los caimanes de Joe terminaron en el zoológico de San Antonio.
Las investigaciones concluyeron que la sangre y pelo encontrados en el hacha tomada de la taberna de Joe no eran humanos, pero muchas de las chicas desaparecidas jamás fueron localizadas. En 1957 Dolores declaró en una entrevista con el periódico San Antonio Light que Joe Ball era un hombre dulce y cariñoso que jamás haría daño a nadie que no le obligara a ello, además dijo, que Joe había alimentado a sus caimanes con carne humana... La duda quedará por siempre...
Arthur ShawcrossUn asesino en serie suele exagerar el número de sus víctimas, o del mismo modo, confesar actos que no cometió. En el caso de Shawcross, éste fingía canibalismo y necrofilia con el fin de poder alegar locura, lo cual le haría irresponsable de sus actos.
Encarna de modo perfecto el talento de manipulación propio de los asesinos en serie, y también las fallas del sistema, pues fue liberado por la justicia después del asesinato de dos niños en 1972.
Afirmó haber sido víctima de abusos sexuales durante su adolescencia, que sufría psicosis heredadas por las atrocidades que había vivido en la guerra de Vietnam, y que esta psicosis adquirida le obligaba a cometer actos criminales; contó a los psiquiatras en una entrevista cómo había matado a una mujer y a una adolescente vietnamitas:
"En un valle no lejos de Kontum, yo veo a una mujer y le disparo. No quedó muerta del todo y la até a un árbol. De una de las chozas sale una muchacha y la llevo para atarla con la otra. Son el enemigo, por lo que le corto el cuello a la primera. Como los vietnamitas son supersticiosos, clavo su cabeza en un poste, para que no vengan más. Luego corté la carne de la pierna de aquella mujer por el muslo hasta la rodilla, como un jamón, y lo asé en el fuego. No olía muy bien, pero cuando estuvo bien asada me puse a comerla..."
Como Jack el Destripador, atacaba a prostitutas a las que mataba sin remordimientos, haciendo reinar el terror en la ciudad de Rochester y sus alrededores. Shawcross estrangulaba a sus víctimas y dejaba sus cuerpos a orillas del río Genesse, o escondidas entre los matorrales.
En dos ocasiones hizo dudar a la policía si se trataba de un único asesino o dos, puesto que en dos ocasiones, las víctimas no correspondían con el perfil de las demás desafortunadas.
La falta de indicios da lugar a los rumores más singulares en un tema que no abandona las primeras páginas de los periódicos.
Según algunos, trata de vengarse después de que una prostituta le hubiese transmitido el virus del sida. Otros creen que se trata de un policía que patrulla por las zonas de prostitución, y otros que simplemente mata a mujeres que le recuerdan algún trauma con alguna mujer o su propia madre. Otros, que pertenece a una secta de tipo protestante y quiere condenar a esas mujeres de la calle.
Las prostitutas empiezan incluso a colaborar con la policía para tratar de atrapar al asesino, pero ninguna pista da resultado.
Finalmente las autoridades locales recurren al FBI, quienes establecen el perfil psicológico del asesino, y envían a un agente especial llamado Gregg McCrary, quien ordena investigar en profundidad los lugares en dónde se han hallado los cadáveres y los alrededores al río Genesse, intuyendo que el criminal podría volver allí para revivir la excitación de sus crímenes.
Por fin el, miércoles 3 de enero de 1998, una patrulla en helicóptero divisa a un hombre de unos cuarenta años de pie en un puente del lago Salmon, en Rochester. Bajo ese puente se veía también el cadáver de una mujer.
En seguida dos agentes motorizados son enviados para atrapar al hombre. Se trataba de Arthur Shawcross, nacido el 6 de junio de 1945.
Estos le piden su identificación, y les muestra un carnet de conducir caducado, alegando que no ha tenido tiempo de renovarlo, pues acaba de salir de una larga estancia en prisión. Al comprobar su identidad, se enteran de que no miente, que está en libertad provisional tras haber estado quince años en la cárcel por el asesinato de dos niños en Watertown, su ciudad natal, uno de diez y otro de ocho años. Los agentes no creen que su presencia a pocos metros del cuerpo sin vida de una mujer sea fruto de una coincidencia, y lo detienen.
Asesino al menos a diez prostitutas antes de ser encarcelado.
Cuando le juzgan, Shawcross trata de hacerse pasar por caníbal, de ser un demente víctima de abusos sexuales muy graves en su infancia. Dice que su madre lo sodomizó con el mango de la escoba rasgándole la pared anal, aunque no existen pruebas médicas que demuestren tal agresión. Culpa a la sociedad diciendo que le enseñaron a ser un criminal enviándolo a Vietnam, y que aprendió a matar y a mutilar mujeres en la guerra.
A las autoridades la actitud del asesino les parece extraña. Tranquilo, moderado, silencioso, no le interesa el saber por qué se le acusa. Explica tranquilamente su presencia en el puente por el deseo de orinar, pero nadie se lo cree, piensan que lo que Shawcross hacía en realidad era revivir la excitación del crimen contemplando su "obra" desde el puente y tal vez masturbarse.
Pero una serie de pruebas en su contra sirvieron para acusarlo: una prostituta declaró en su contra, dijo haberlo visto acompañado de una de sus amigas de profesión unas horas antes de que la policía encontrara su cadáver, objetos de las víctimas en el interior de su automóvil, y huellas de los neumáticos en los lugares del crimen.
Cuando fue condenado con anterioridad a veinticinco años de cárcel por el crimen de los dos niños, se había prometido a los padres de las víctimas que no saldría de prisión antes de haber cumplido toda su condena, pues aseguraron que la comisión encargada de dictaminar sobre la libertad condicional nunca dejaría volver a salir de la cárcel a un criminal como él, ya que estaba en la calle bajo libertad vigilada por un delito anterior.
Estas son algunas respuestas que dio durante los diversos interrogatorios a los que fue sometido durante su último juicio:
¿Te turba haber matado a Dorothy Keller?- No, en absoluto.
¿Sientes remordimientos?- No.
¿Por qué no enterraste el cuerpo de June Scott?- Me habría gustado encontrar un gran hoyo y meter en él todos los cuerpos, para que estuvieran todas juntas.
¿Cómo hiciste para matarlas tan fácilmente?-La mayor parte de las veces ni yo sabía que iba a matarlas. Además, me conocían y no esperaban eso de mí. Las atacaba rápidamente y las dejaba paralizadas.
¿Tuviste contacto con la policía durante las investigaciones?- Siempre iba a comer a un sitio dónde iban a menudo policías. Hablaba con ellos para saber cómo avanzaba la investigación.
¿Te dabas cuenta de lo que hacías en el momento en que matabas a las chicas?- Si, pero me daba igual. La rutina...
Mataste a mucha gente, Arthur, ¿nunca tuviste miedo de que te descubrieran?- Nunca pensé verdaderamente en eso.
¿Crees que lo que has hecho es terrible?- Sí.
¿Qué debería hacer la policía con alguien como tú?- Meterme en la cárcel toda la vida. Si me sueltan volveré a hacerlo.
A pesar de que su abogado pretendía que el acusado sufre desórdenes psiquiátricos y complejos ataques de naturaleza epiléptica responsables de sus crisis de locura asesina, y que el mismo Shawcross juró y perjuró que estaba poseído por Ariemes, -un demonio caníbal del siglo dieciocho sediento de sangre- que se había encarnado en él, al término del juicio, Arthur Shawcross fue condenado a doscientos cincuenta años, culpable de homicidio en segundo grado por el asesinato de diez mujeres. El fiscal que presentó las pruebas, expuso sus reflexiones sobre el caso diciendo públicamente:
"El asunto de Shawcross, que mató a mujeres con toda impunidad durante 21 meses, afectó a toda la comunidad. Los habitantes de Rochester se convirtieron de modo indirecto en víctimas de estos crímenes, porque no se atrevían a salir al saber que un asesino en serie actuaba en la zona. Hubo restaurantes, salas de espectáculos y bares que tuvieron que cerrar por falta de clientes. Se anularon congresos y reuniones, y eso sin olvidar el costo fenomenal de la investigación y proceso de Shawcross, que se calcula en más de millón y medio de dólares.
No estaba legalmente loco, pero tampoco era normal. ¿Qué le motivaba? Adoraba matar. Se alimentaba con violencia. Este caso puso de relieve ciertos defectos del aparato judicial. Nunca debió permitirse que saliera de la cárcel".
En muchas ocasiones se ha hablado del síndrome de Vietnam, que afecta a veteranos de esta guerra que no han podido superar las frustraciones de su readaptación a la vida civil. Muchos de ellos han recibido un entrenamiento especial para matar de diversas formas, y algunos incluso, se han retirado a zonas apartadas del país y viven completamente aislados conscientes del peligro que representan para sus conciudadanos.
Uno de los primeros casos de los que se tiene noticia de los afectados de este "síndrome" es anterior a la guerra de Vietnam. Se trata de Howard Unruth, veterano de la Segunda Guerra Mundial, asesinó a trece personas en Nueva Jersey, porque creía que "sus vecinos se reían de él".
Aunque la paranoia suele ser el factor desencadenante de estos crímenes, en algunos casos los medios de comunicación o la influencia de algunas personas pueden llevar a cometer actos criminales. Es lo que se conoce en criminología como "aprendizaje social", un proceso de observación e imitación. Este es el caso de Michael Ryan, un joven de 27 años profundo admirador de Rambo, que en 1987 salió a la calle ataviado al estilo militar y mató a tiros a trece personas.
Robert Garrow - "El Depredador"Las bellas y pacíficas montañas Adirondack, al norte del Estado de Nueva York, son un lugar inesperado para que se produzca un asesinato múltiple, pero ya se sabe que el crimen puede llegar a todas partes.
Robert Garrow, su esposa Edith, y sus dos hijos, Michelle, de 15 años, y Robert, de 14, vivían en Siracusa. Robert era empleado de la panadería de Millbrook, donde se desempeñaba como maestro mecánico. Lo que no sabían ni su jefe ni sus vecinos era que el buen Robert tenía un oscuro pasado.
En 1961, Robert había sido condenado por violación y asalto en Albany. Estuvo ocho años en la cárcel. Mientras cumplía su condena, Edith le visitaba fielmente en la cárcel y esperaba que fuera puesto en libertad. Sólo Edith sabía de la violenta pesadilla de su marido y de su insaciable necesidad de sexo.
Cuatro años después de haber sido puesto en libertad, el nombre de Robert Garrow apareció en los titulares de la prensa de todo Estados Unidos. Sus crímenes y el dilema que presentaba a su abogado, Frank Armani, serían debatidos a través de todo el mundo de habla inglesa.
El domingo 29 de julio de 1973, Nick Fiorello, Philip Domblewski, David Freeman y su novia, Carol Ann Malinowski, estaban acampando en dos carpas asentadas entre las comunidades de Wells y Speculator en los Adirondacks. Los campings estatales se encontraban llenos la noche anterior, por lo que la gente joven acampó en un pequeño descampado de la ruta 8.
Nick y Phil se levantaron temprano y manejaron hasta Wells para conseguir carnada en Maverick. Mientras estaban en el pueblo, Robert Garrow condujo hasta el camping en su Volkswagen del año 1972 y se estacionó fuera de la vista de los demás. Calladamente, subió hasta llegar a una de las carpas y abrió la puerta delantera. Dentro, David y Carol Ann estaban vistiéndose. David Freeman, sorprendido, sólo pudo susurrar: "¿Qué es lo que quiere?". Robert murmuró algo como que necesitaba gasolina. Ordenó a la joven pareja que se vistiera. Sus órdenes fueron persuasivas. Robert llevaba un rifle de caza.
Mientras David y Carol Ann abandonaban la carpa, se tranquilizaron al ver a Phil y Nick pasando con su auto por un lado. Phil pidió explicaciones de lo que estaba sucediendo. Robert dijo que necesitaba gasolina. David y Carol Ann, más conscientes del peligro, aseguraron a Phil que sería mejor que cumpliera con el pedido del intruso.
Escenario del crimen cometido por Robert Garrow.
Robert Garrow obligó a sus cautivos a adentrarse en el bosque, en donde sacó un rollo de cuerda. Ató a David y a Nick a un árbol. A Phil y Carol se los llevó más lejos. Pidió a Carol Ann que amarrara a Phil. Después, una aterrada Carol Ann, ahora a solas con Robert, tuvo que caminar unos metros más. Robert la ató a un árbol, diciéndole que tenía que revisar a los otros.
Unos momentos más tarde, Robert apareció enfrente de Phil Domblewski. Phil, de 18 años, quien había sido el más verbal del cuarteto de cautivos, se enfrentó a la ira del loco. Robert, calmada y metódicamente, apuñaló al indefenso joven en el pecho hasta que el cuerpo sin vida se desvaneció contra las cuerdas que le sujetaban al árbol.
Fotografía de Robert Garrow.
Carol Ann escuchó los gritos de Phil. Sudando profusamente, sus muñecas se pusieron tan resbaladizas que fue capaz de liberarse de las cuerdas. Silenciosamente, anduvo hacia Phil; llegó justo en el momento en que Robert Garrow recogía su rifle y desaparecía en el bosque.
Nick Fiorello se las arregló para liberarse, corrió hacia su auto y salió en busca de ayuda. David Freeman, recientemente liberado, tuvo la mala fortuna de tropezarse directamente en el camino de Robert Garrow. Robert le dijo a David que Nick se había escapado y le obligó a buscarlo. El intruso y el cautivo anduvieron en amplios círculos por el bosque. Pasó el tiempo. Nick regresó acompañado de varios policías en tres autos. Cuando David escuchó a su amigo, se apartó de Robert, quien salió corriendo hacia el bosque.
La policía pronto encontró a Philip Domblewski, aún atado al árbol. Carol Ann fue encontrada de rodillas, llorando ante el cuerpo de su amigo. Cuando la policía ya lo tenía acorralado, Robert Garrow logró volver a la carretera y se marchó en su propio auto.
Rápidamente los tres jóvenes rescatados escogieron la foto de Robert Garrow de entre todas las que les fueron enseñadas por la policía. La captura estaba en marcha. Había cierta urgencia. Sólo nueve días antes, Daniel Porter, de 20 años, había sido encontrado acuchillado hasta la muerte atado a un árbol, a unos 80 kilómetros de distancia de donde se había asesinado a Philip Domblewski. Porter estaba acampando con su novia, Susan Petz, quien aún se encontraba desaparecida. La similitud entre los dos incidentes era increíble.
Once días después del asesinato de Domblewski, Robert Garrow fue arrestado. Había cometido el error de intentar contactar a su hermana en Witherbee. A Robert se le vio en los bosques cercanos a la casa de su hermana. En el tiroteo que le siguió, el oficial Henry Le Blanc derribó a Robert con un rifle de alta potencia. Robert se encontraba seriamente herido en la espalda, brazos y piernas, pero se recuperó lentamente tras ser sometido a una operación con la cual se extrajeron las balas.
Después de ser acusado de asesinato, Robert insistió en ser defendido por el abogado de Siracusa, Frank Armani. Armani había defendido a Robert previamente y era su abogado registrado. Ya que Robert no tenía dinero y expresó su preferencia por Armani, la corte asignó a Armani como su abogado.
Rápidamente, Frank Armani llegó a la conclusión de que su cliente había asesinado a Philip Domblewski y que su defensa basada en la locura sería su única esperanza para cumplir condena en un hospital en vez de en la cárcel.
Al interrogar a su cliente, Armani logró que Robert le confesara que había matado a Daniel Porter y violado y asesinado a Susan Petz. También le reveló que había violado y asesinado a Alicia Hauck. Ninguno de los cuerpos había sido encontrado. Esta información puso al abogado en una situación extremadamente delicada. La confidencialidad entre abogado y cliente es la piedra angular del proceso de defensa. Si Armani revelaba la información recientemente descubierta, rompería esta confidencialidad, una acción que le podría llevar a la exclusión del colegio de abogados.
Inicialmente, Armani tenía que verificar las declaraciones de su cliente. Siguiendo instrucciones de Robert, realmente vio y fotografió el cadáver de Susan Petz, escondido y abandonado en una mina. Un colega, el abogado Francis Belge, encontró e hizo fotos del cuerpo de Alicia Hauck, enterrada en un cementerio.
Frank Armani y Francis Belge, leales a su código de conducta profesional, no dijeron nada sobre sus horribles hallazgos.
Barrow en silla de ruedas tras el disparo es escoltado por la policia.
Armani se preparó para defender a su cliente del único cargo de asesinato de Philip Domblewski.
Mientras tanto, meses más tarde, en diciembre de 1973, un estudiante de la Universidad de Siracusa se encontró con el cuerpo de Alicia Hauck en el cementerio de Oakwood. Dos semanas más tarde, niños de una escuela vieron el pie de Susan Petz saliendo de los escombros de la mina abandonada.
Frank Armani.Francis Belge.
Robert Garrow era un sospechoso importante en ambos asesinatos, así como en el de Daniel Porter.
En mayo de 1974, Robert Garrow fue enjuiciado por el asesinato de Philip Domblewski. Garrow era tan odiado en la zona que se tuvo que poner una policía especial las 24 horas del día protegiéndole del enfurecido público. A su abogado también se le brindó protección policial. Las cartas amenazantes no hacían más que llegar a su residencia.
Desde el banquillo, Robert Garrow admitió el asesinato de Daniel Porter, Susan Petz, Alicia Hauck y Philip Domblewski.
Tras la confesión dramática, el colega de Frank Armani, Francis Belge, reveló que ellos sabían lo de los asesinatos, conocían el lugar exacto donde se encontraban los cadáveres, y habían hecho fotografías de los cuerpos mucho antes de que fueran encontrados. La confidencialidad entre ellos y su cliente les había obligado a guardar silencio. Ahora que Garrow había confesado, se sentían libres de tal obligación.
La noticia de que los dos abogados no habían revelado el lugar donde se encontraban los cuerpos de las víctimas corrieron a través de toda la comunidad legal estadounidense. Llevados por la emoción del momento, sus colegas condenaron a los dos hombres.
Mientras tanto, el juicio continuaba. A Robert Garrow se le declaró culpable de asesinato y fue sentenciado a 25 años en prisión.
Se presentaron varios cargos contra Frank Armani y Francis Belge, pero fueron absueltos de cualquier mal criminal o profesional por un gran jurado del Condado de Onondaga y por La Asociación Americana de Abogados.
Robert Garrow, confinado a una silla de ruedas por los resultados de sus heridas, fue encarcelado en la prisión Donnemora. Cuatro años más tarde, fue transferido a las instalaciones del correcional de Fishkill. Subrepticiamente, ejercitó sus piernas hasta que en la noche del 8 de septiembre de 1978, se subió desde su silla de ruedas y escaló dos verjas de alambre con pinchos hasta lograr su libertad.
Inmediatamente se llevó a cabo una búsqueda masiva. Tres días más tarde, en algunos bosques afuera de la institución, el funcionario Dominic Arena se encontró cara a cara con el hombre más buscado de Estados Unidos. Garrow apuntó y disparó una pistola que le había pasado, de contrabando, su hijo en la institución. Arena cayó herido. Más tarde se recuperaría. Funcionarios que le acompañaban abrieron fuego y Robert Garrow cayó muerto en el suelo, terminando con su carrera de violaciones y asesinatos.

Esta es la oportunidad de presentar alos asesinos

Richard Speck

A pesar de que su nombre suele estar entre las listas de los asesinos más famosos, Richard Speck no fue lo que realmente se denomina "asesino en serie". Sí es cierto que mató a ocho jóvenes estudiantes en Chicago, pero a todas ellas en una sola y trágica noche. Aun así, su caso no deja de tener un gran interés para la criminología.
Todo ocurrió en 1966 cuando contaba con 25 años de edad y un largo historial por sus continuas peleas en los bares, debidas en parte a su adicción por el consumo de alcohol y drogas. Estos, fueron los motivos principales que llevaron a que su mujer lo abandonase y a que su capataz lo despidiese cuando trabajaba en un astillero. Fue a raíz de ese despido que comenzó a robar para permitirse sus vicios.
Una noche, a finales de los sesenta, tras haberse tomado unas pastillas entró en un edificio armado con un cuchillo y una pistola con intención de robar. Allí residían nueve chicas americanas y filipinas estudiantes de enfermería. Las amenazó para que le diesen todo el dinero que tenían y las obligó a tumbarse en el suelo de una de las habitaciones. Afortunadamente una de ellas pudo esconderse rodando debajo de una cama sin ser vista.
Tras desvalijar la casa, Speck comenzó a ponerse agresivo y se las fue llevando una a una a otra habitación, donde las estranguló y apuñaló. Una vez que el agresor se fue de la vivienda la enfermera superviviente salió de su escondite, y horrorizada, al ver lo que había sucedido, fue directamente a dar parte a la policía, proporcionándoles una buena descripción del hombre, e incluyendo un tatuaje que llevaba Speck en un brazo que decía "Born to Raise Hell" (nacido para traer el infierno).
Entonces comenzó una auténtica caza al hombre que no tardaría en ser efectiva, pues esa descripción había sido enviada a los servicios de urgencia de los hospitales ante la remota posibilidad de que el hombre pudiera herirse a sí mismo, cosa frecuente en estos casos. Efectivamente, unos días más tarde Speck se presentó en un hospital con una herida en el codo. El tatuaje fue reconocido y se procedió a su arresto. La enfermera superviviente también identificó a Speck, y esa identificación fue corroborada por algunas de las huellas dejadas en la escena de los crímenes.
Richard Speck fue juzgado en 1967 y sentenciado a muerte, pero recurrió la sentencia y posteriormente lo condenaron a más de 400 años de prisión. Según los asesores de la prisión, era un hombre muy agresivo cuyo comportamiento violento era bien conocido, tanto en la prisión como fuera.
Antes de instalarse en Chicago había huido de Texas, en donde se le buscaba por el intento de asesinato de su suegro. En los meses previos a la matanza, la idea de Speck de pasar una buena noche en la ciudad era emborracharse, tomar algunas drogas, ir luego a un bar y meterse con otro cliente hasta que la cosa degenerase en una pelea. Si conseguía darle una paliza a su oponente, entonces la noche habría sido un éxito; en caso contrario, buscaría a una prostituta y la golpearía salvajemente antes de caer dormido.
Un guardián de la prisión contó que Speck había capturado un gorrión y lo había convertido en su mascota. Le ataba una cuerda en la pata y lo llevaba sobre su hombro. Los guardias le pidieron que se deshiciese de él puesto que las mascotas no estaban permitidas en la prisión, pero Speck hizo caso omiso. Después de varias discusiones lo amenazaron con incomunicarlo en una celda de castigo si seguía con el animal, y al oír eso, Speck se dirigió a un ventilador y arrojó el gorrión contra él. Los sorprendidos guardias le preguntaron por qué había matado al animal, y contestó que si no podía ser suyo, no sería de nadie.
Speck era muy agresivo y robaba para vivir.
En una de las entrevistas con el coronel Robert Ressler, agente del FBI y experto en psicología criminal, mostró una clara actitud insensible hacia la vida y admitió que había matado a sus víctimas para que no pudiesen testificar contra él. Según comenta Ressler en uno de sus libros (El que lucha con monstruos), "aunque varios médicos opinaban que el corte de la arteria del codo había sido el resultado de un chapucero intento de suicidio en la pensión de mala muerte donde vivía, Speck negó tal cosa, diciendo que había tenido una pelea en un bar y le habían hecho el corte con una botella de whisky rota. Diez años después del crimen seguía tratando de mostrarse ante mí como un macho".
Años más tarde, en 1991, el asesino de las jóvenes enfermeras falleció en la cárcel, a la edad de 48 años, de un ataque al corazón.
Richard Speck en prisión donde no mostró arrepentimiento.
Ressler y Douglas. Dos aproximaciones diferentes
Los dos agentes del FBI que han estudiado el fenómeno de los asesinos en serie más de cerca, desde sus posiciones de instructores y perfiladores en las unidades de Ciencias del Comportamiento y Apoyo a la Investigación, tuvieron la oportunidad de entrevistar a Richard Speck en la prisión al comienzo de su proyecto de estudio del crimen en serie.
La entrevista la habían acordado de forma extraoficial y poco ortodoxa con el guarda de la prisión, quien se empeñó en que viesen la pornografía que Speck guardaba en su celda. Así, su primera toma de contacto con él, fueron los gritos e insultos que les dedicó al ver su intimidad en peligro (la celda es lo único que los presos pueden llegar a considerar un espacio privado en la prisión), lo que provocó, por simpatía, las protestas del resto de internos de la galería. Así que decidieron evitar la visita a la celda e ir directamente a la entrevista.
Speck apareció en la entrevista malhumorado, arisco y reacio a colaborar. Ressler, que conocía sus informes, sabía que era un individuo poco inteligente y sin una visión clara de sus crímenes. Douglas recuerda que Speck, al igual que Manson, eligió sentarse en la cabecera de la mesa, presidiéndola, queriendo dejar patente un sentimiento de superioridad sobre ellos.
En ese momento, ante su falta de cooperación, Douglas se volvió a uno de los funcionarios de prisiones allí presentes y le habló como si Speck no estuviese en la habitación: "¿Sabes lo que hizo tu chaval? Se cargó a ocho coñitos... y algunos de esos coñitos estaban bastante bien. Nos ha dejado sin ocho coñitos a todos los demás... ¿te parece justo?". El funcionario le siguió el juego dando vueltas a la conversación de forma soez, hasta que Speck se relajó y con una risita les dijo: "¡Estás mal de la cabeza!", momento que aprovechó Douglas para preguntarle: "¿Cómo le hiciste para follarte a ocho mujeres a la vez? ¿Qué desayunas?" A lo que él contestó: "No me las follé todas... la historia se infló. Sólo me follé a una".
Las ocho Víctimas de Richard Speck
Valentina Paison
Pamela Wilkening
Patricia Matusek
Suzanne Farris
Mary Ann Jordan
Merlita Garguilo
GloriaDavy
NinaSchmale
Douglas justificó la crudeza de su método con los resultados obtenidos. En cambio, Ressler se sintió incómodo, pues en sus entrevistas insiste en no ponerse a la altura del asesino y, sobre todo, en no tomarse las víctimas a la ligera. Para él, el hecho de burlarse de las víctimas para congraciarse con un asesino es, simplemente, injustificable.
Speck, durante toda la entrevista, trató de dar una imagen de macho, dominante, fanfarrón y agresivo. E incluso cuando se le mencionó el intento de suicidio que llevó a su detención, él lo negó y atribuyó el corte de la arteria del codo a una pelea en un bar.
La cinta Speck
En 1995, la opinión pública se conmocionó al darse a conocer una cinta de video rodada en la prisión de Stateville en 1988, tres años antes de la muerte de Speck. En ella, se puede ver a Richard Speck esnifando cocaína, participando en prácticas de sexo oral con otro interno y fanfarroneando de su cuerpo, se ríe de sus asesinatos, afirma que le encanta ser penetrado por otros hombres y presume de lo mucho que disfruta en prisión: "si supiesen cuánto me divierto aquí... me soltarían". A continuación, se desnuda, dejando ver unos pechos caídos producto de un tratamiento hormonal y unas bragas de seda azul para, acto seguido, practicar una felación a su amante afro-americano. La emisión de fragmentos de esta cinta por diferentes cadenas de televisión de Illinois provocó que se avivara el debate sobre la conveniencia o no de la pena de muerte.

Richard Speck






Peter Sutcliffe



- El destripador de YorkshirePeter William Sutcliffe nació el 2 de Junio de 1946 en Bingley, una región industrial de Yorkshire, Inglaterra. Sus padres fueron John y Kathleen Sutcliffe y fue el mayor de seis hijos. El padre de Peter era un obrero de molino y un aficionado nato a numerosos deportes, muy extrovertido que gustaba del trato con las personas.
Cuando era un niño pequeño, Peter no correspondió a las ilusiones que de el se había formado su padre. Lejos de mostrar interés y agresividad para los deportes y los juegos, solía pasar el tiempo encerrado en casa. Prefería la compañía de su madre a los rudos juegos de sus hermanos menores. En la escuela la situación no era diferente, pues no le gustaba asistir y a la hora del recreo, se ponía a salvo de los demás en alguna esquina.
Su padre al enterarse de este comportamiento lo iba a visitar a la hora del descanso para animarlo a juntarse con los demás. Cuando paso a la secundaria la situación no mejoró gran cosa pues ahora era el objetivo de las burlas y abusos de los otros al grado de que Peter dejó de asistir un par de semanas hasta que se descubrió que en vez de ir, se escondía en un piso de la casa donde lo pasaba leyendo libros y tiras cómicas. A pesar de que se tomaron medidas para evitar las agresiones de que era objeto, el joven Peter Sutcliffe siempre fue visto como alguien diferente y aparte de los demás.
Las maneras agresivas y la extroversión del padre de Sutcliffe lo abrumaban bastante y siempre guardaba algo de rencor en su contra por la vida de distracciones en que estaba inmerso el señor. Peter estaba más identificado con su madre que con su padre. De hecho al morir ella de una afección cardiaca, Sutcliffe culpó al señor John de provocarle la enfermedad dadas sus ausencias y desplantes.
Finalmente Peter decidió ejercitarse en fisio culturismo, eliminando una de tantas preocupaciones que su persona causaba a su padre. Con alegría vio como se integraba en algunas actividades deportivas, pero jamás con el objetivo de sobresalir ni de llamar la atención excesivamente. A los 15 años abandona formalmente sus estudios y entra a un buen número de empleos y ocupaciones en los que no duraba mucho tiempo. Aparentemente no mostraba a su edad ningún interés en las muchachas y tampoco externaba tener un objetivo claro en la vida.
Comenzó a trabajar en el mismo molino que su padre, pero abandonó el empleo unas cuantas semanas después. Luego entró de aprendiz de ingeniero en un taller donde duró únicamente 9 meses. Ocupo una vacante como obrero en una fábrica y también duro poco tiempo. Terminó empleándose como excavador en el cementerio de Bingley.
Sutcliffe de niño.
Llegado a los 18 años Peter continuaba su afición al gimnasio y para alivio de su padre, había tomado el gusto por otras actividades masculinas, como pasear y reparar motocicletas. La mecánica automotriz sería una de las grandes pasiones de toda la vida de Sutcliffe, claro esta, aparte de asesinar prostitutas.
Esta es la familia de Sutcliffe.
Por fin a los 20 años y estando en un hotel departiendo con unos amigos, Sutcliffe le habló a una muchacha, ella se llamaba Sonia Szurma, hija de inmigrantes checoslovacos. Inicialmente al padre de la chica no le agradó Sutcliffe, sin embargo con el tiempo aceptó que se trataba de un muchacho trabajador, por lo menos con dinero en el bolsillo y que encima de todo, trataba bien a su querida hija. Se conocieron en 1967 cuando ella tenía 16 años y se casaron en Agosto de 1974.De acuerdo a algunas fuentes, Sonia Szurma padecía de esquizofrenia paranoide, enfermedad que se le manifestó a los 21 años, comenzó con algunas crisis y fue internada. Se dice que ejercía gran control sobre Peter Sutcliffe y que no era del agrado de la familia de este. Era de personalidad fría, poco comunicativa y distante. Una de las principales manifestaciones de su enfermedad era la manía por la limpieza y la pulcritud de su hogar. Empresa a la que dedicaba muchas horas del día, aun forzando a Sutcliffe a participar de los quehaceres y constantes remodelaciones de la casa. El gran propósito de Sonia era obtener un grado como maestra escolar, y cuando lo logró y comenzó a trabajar fue que el matrimonio pudo juntar el dinero suficiente para independizarse.
A los ojos de los padres de Sutcliffe su hijo ya cumplía el ideal que de el habían forjado desde su nacimiento. El único defecto que no había sido superado era su inconstancia laboral. Acostumbraba a llegar tarde al trabajo hasta que perdió su empleo en el cementerio. Continuó intentándolo en empleos menores hasta que consiguió el turno nocturno en la fábrica Brittania Works of Anderton International. Fue en el año de 1974 que cediendo a la presión de sus padres Sutcliffe contrajo matrimonio con Sonia y vivieron los primeros años del matrimonio en casa de los padres de esta.
Ante la sociedad Sutcliffe se había creado una buena imagen pues todos lo consideraban un excelente esposo. En su trabajo era callado y atento pero si había quienes conocían algo de su lado oscuro. Gary Jackson, compañero del cementerio comentó que Sutcliffe era muy proclive a jugar bromas pesadas con los cadáveres que enterraba aparte de que robaba anillos y otras joyas de los mismos. Luego estaba su cuñado, Robin Holland quien acompañaba a Peter a beber en las zonas rojas de Yorkshire. Este sujeto lo escuchaba alardear de sus aventuras con prostitutas mientras que en casa tenía la hipocresía de criticar a aquellos maridos que veían mujeres fuera del matrimonio. Terminó por no aguantar la doble cara de Sutcliffe y dejó de acompañarlo. Trevor Birdsall se convirtió en amigo de Sutcliffe en la misma época que este conoció a su mujer y continuó siendo su amigo hasta la detención de este. Una vez Birdsall habló a la policía para decirles que sospechaba su amigo era el destripador de Yorkshire. El sabía perfectamente que a Sutcliffe le gustaban las prostitutas pero a la vez mezclaba este gusto con un extraño odio hacia ellas.
Sutcliffe y su esposa.
Tras algunos meses de matrimonio con Sonia, la suerte favoreció a Sutcliffe que inesperadamente se hizo con un dinero con el cual pago el trámite para obtener la licencia para manejar camiones y traileres. El oficio de chofer sería el definitivo en su vida. También era un ávido comprador de vehículos con los cuales se pasaba horas reparándolos, nunca uno de sus coches fue determinante para poder incriminarlo por sus ataques.
Semanas antes del ataque contra Anna Rogulskyj, Sonia sufrió un aborto, no era el primero. Entonces los médicos informaron a la pareja que ella no podría embarazarse nuevamente. La noticia fue un duro golpe pues ambos deseaban un hijo, así lo comunicó Sutcliffe a su familia. De acuerdo al investigador norteamericano John Douglas, cuando un asesino serial comienza sus ataques es debido a que le ocurre un evento lo suficientemente fuerte para desencadenar la violencia que guarda en si. Tal vez la noticia sobre la incapacidad para tener un hijo fue este agente desencadenante.
Tras el fallido ataque contra la señorita Rogulskyj, Sutcliffe atacó de nuevo pero fue interrumpido y no fue hasta el crimen de Wilma McCann que comenzaría su reinado de terror. A continuación viene la lista víctimas del destripador de Yorkshire:
01.- Anna Rogulskyj 02.- Olive Smelt 03.- Wilma McCann 04.- Emily Jackson 05.- Marcella Claxton 06.- Irene Richardson 07.- Patricia Atkinson 08.- Jayne MacDonald 09.- Maureen Long 10.- Jean Jordan
11.- Marilyn Moore 12.- Yvonne Pearson 13.- Helen Rytka 14.- Vera Millward 15.- Josephine Whitaker 16.- Barbara Leach 17.- Marguerite Walls 18.- Upadhya Bandara 19.- Theresa Sykes 20.- Jacqueline Hill
A pesar del visible peligro que corrían las prostitutas y de las advertencias policiales, no hubo reducción alguna de esta actividad en las zonas rojas de Yorkshire. Muchas consideraron retirarse del negocio, pero la necesidad imperaba encima del peligro. A pesar del gran problema que existía nunca se pudo establecer una buena cooperación en las mujeres del gremio y la policía. De hecho casi no existía comunicación entre ambas partes. Entre el público había la falsa creencia de que el resto de las mujeres estaban a salvo como quedó demostrado en los últimos crímenes del destripador. Después del asesinato de Vera Millward pasaron hasta 11 meses antes del siguiente. En ese tiempo la gente se tranquilizó y no faltó el psicólogo forense que declarara que tal vez había parado de actuar el destripador. Que eso podía ser normal. La realidad era que Sutcliffe estaba ocupado en penar la muerte de su madre, que murió en el mes de Noviembre a la edad de 59 años por un infarto al miocardio. Había padecido ya por algunos años de enfermedad cardiaca congestiva. Peter culpaba a su padre John de ser responsable de la enfermedad de su madre, dados los constantes disgustos que le provocaban su libertinaje.
En su trabajo de camionero Peter Sutcliffe era considerado uno de los más puntuales y eficientes empleados de su empresa. Sus compañeros pensaban que era un hombre muy reservado pero que se expresaba crudamente cuando de mujeres y sexo se hablaba. Hay que hacer notar que la policía interrogó muchas veces a Sutcliffe, una de ellas debido a que las placas de su automóvil habían sido registradas en una de las zonas rojas del área. La explicación que ofreció fue que por causa de su trabajo debía cruzar constantemente esas zonas de la ciudad. Las autoridades habían instruido a todos los oficiales que memorizaran una serie de pistas que se conocían respecto al asesino. Pero increíblemente los oficiales que por cualquier causa interrogaban a Sutcliffe jamás revisaban los puntos acordados. Simplemente fallaban en reconocer que tenían al asesino enfrente.Pero hubo una situación que en nada contribuyó a solucionar el caso. Llegaron un par de cartas de alguien que aseguraba ser el destripador de Yorkshire. En casos como este, cuando el criminal recibe tanta atención por parte de la prensa provoca que otros cometan este tipo de actos que entorpecen la acción de la justicia.
Las herramientas de "trabajo" incautadas en casa de Sutcliffe tras su detención.
Esta persona tuvo la ocurrencia de enviar una cinta de audio que fue analizada exhaustivamente por detectives y peritos. Se tomó la decisión de difundirla al público y como consecuencia se recibieron miles de llamadas con falsas pistas que tuvieron que ser investigadas una por una. Los investigadores concluyeron que el sujeto debía de ser de la región de Castletown dado su acento. Un grupo policial fue enviada para revisar casa por casa sin hallar resultado alguno. Fue cuando se comprendió que aquel destripador no podía ser el verdadero. Como en otros casos históricos, las cartas contenían ciertas pistas verdaderas, pero fallaban en otras. Pero el daño estaba hecho, cuando cualquier oficial interrogaba a un sospechoso esperaba que hablara con un acento marcado, cosa que no ocurría en lo más mínimo con Peter Sutcliffe a quien se interrogó alrededor de 12 veces.
A pesar de una costosa campaña publicitaria que consistía de anuncios en periódicos letreros espectaculares, pocos imaginaban que el verdadero asesino era oriundo de Yorkshire, era camionero y que vivía en Bradford tan solo a minutos de distancia de los cuarteles policíacos. La policía también comenzó a explotar el uso de bases de datos y computadoras para ir descartando vehículos involucrados en las áreas rojas. Después de muchos esfuerzos, uno de los 200,000 autos descartados por las pesquisas informáticas, incluían uno perteneciente a un camionero que vivía en Bradford, es decir uno de los vehículos de Peter Sutcliffe.
En Abril de 1979 Sutcliffe sorprendió a no pocos compañeros de su trabajo cuando confesó que estaba viendo a otra mujer en Glasgow. Hasta ese momento había hablado de Sonia y su matrimonio en felices términos. Un día que tuvo que hacer una entrega a la General Motors le tocó conocer a Theresa Douglas en un bar. Después de varias visitas al pueblo se ganó el corazón de la muchacha y su familia. Aparentó sinceridad y le dijo que vivía solo en una casa en Bradford y que había sido casado, pero ahora estaba divorciado. Incluso llego al cinismo de darle la dirección de la casa de su padre, como referencia. También comentó que tenía ciertos problemas de impotencia por lo que no podía tener hijos. En una de las visitas un hermano de Theresa hizo el comentario de que Sutcliffe tenía mirada maligna a lo que el contestó que se debía a que él era el destripador de Yorkshire. Todos soltaron la carcajada.
Por un descuido, casi es descubierto Peter Sutcliffe. En Abril de 1980 se le ocurrió embriagarse y fue detenido por la policía cuando fue visto manejando erráticamente. La pena por esa infracción podía provocar la pérdida de su licencia de manejo. Eso implicaba no mas visitas a la chica de Glasgow. Para gran fortuna de Sutcliffe los datos relativos a este incidente no fueron cruzados con los bancos de datos dedicados al destripador de Yorkshire, a pesar de que había instrucciones precisas a investigar cualquier incidente de tránsito ocurrido cerca de las zonas rojas de Yorkshire. Antes de asistir a su audiencia programada para Enero de 1981 Sutcliffe atacó a sus cuatro últimas víctimas comenzando por Marguerite Walls y terminando con Jacqueline Hill.
Después del asesinato de la señorita Hill, la clase media británica montó en cólera por la falta de resultados en las investigaciones. Hasta las feministas salieron a las calles a protestar en una marcha muy concurrida. Entonces la policía recibió miles de cartas anónimas con información de posibles pistas y sospechosos. Entre las 7,000 anónimas, iba la del amigo de Sutcliffe, Trevor Birdsall, quien desde el crimen contra Olive Smelt guardaba sospechas, pero había pasado el tiempo y continuaba pensando que Peter era incapaz de matar a alguien. Dos semanas después de enviar su carta anónima, Birdsall se presentó a la policía y llenó con un oficial un reporte. Los datos fueron ingresados al sistema pero el tiempo siguió corriendo sin que nada ocurriera, Birdsall pensó que la policía había investigado su reporte y que nada malo había con Sutcliffe. La realidad era que la policía estaba sepultada de trabajo revisando y procesando información que se había acumulado tras 5 años de investigaciones. La carta y el reporte de Birdsall no llegaron a tiempo a las manos de los principales detectives del caso.
El detective George Oldfield era el encargado de la investigación pero a falta de resultados y tras sufrir una serie de 3 infartos fue sustituido por el señor Jim Hobson quien ordenó en un mensaje publicado a plana completa en el periódico que toda la policía se enfocara en la búsqueda y aprehensión del destripador de Yorkshire. Este llamado de atención resultó a la postre fundamental pues en el establecía que si bien se buscaba una persona de marcado acento, no debía ser descartado lo contrario. Otras directivas publicadas se referían al tipo sanguíneo y otros detalles.A fines de Diciembre de 1980, Sutcliffe había efectuado una entrega en Sheffield, lugar que le había agradado así que fue cuestión de tiempo para que regresara, y eso fue el 2 de Enero de 1981, con el firme propósito de asesinar una prostituta de la localidad. Ese día, un par de amigas dedicadas al "negocio" merodeaban la zona roja de Sheffield. Sus nombres eran Olivia Reivers y Denise Hall de 24 y 19 años respectivamente. La primera en encontrarse con Sutcliffe fue Denise quien a pesar del buen aspecto del cliente y la oferta de 10 libras por el servicio, rechazó la propuesta dado que la mirada del sujeto la había asustado. Olivia Reivers no tuvo la misma precaución que su amiga y aceptó la oferta sin ningún problema. Como era la costumbre, la prostituta guía al cliente a un sitio seguro y tranquilo. Sutcliffe no se pudo excitar de inmediato así que comenzaron a platicar mientras estaban estacionados a un lado del camino en la avenida Melbourne.
Este fue el sepulcro donde la "voz" le ordenó eliminar prostitutas a Peter Sutcliffe
Justo en esos momentos los oficiales Robert Ring y Robert Hydes patrullaban la avenida cuando vieron el Rover color café de Sutcliffe e inmediatamente adivinaron de que se trataba y bajaron de su patrulla a investigar a la parejita. Sutcliffe dijo llamarse Peter Williams y ella dijo ser su novia. Sin embargo el oficial Ring la reconoció como una prostituta acusada previamente, así que la hizo entrar a su patrulla. Súbitamente Sutcliffe dijo que necesitaba orinar y lo dejaron ir hacia un tanque que se ubicaba cerca. En ese momento Sutcliffe colocó sus armas en una esquina y confío en que los policías no hubieran escuchado el ruido que provocó su martillo al tocar el suelo. Mientras tanto los policías solicitaron a la central que se verificaran el número de las placas del Rover de Sutcliffe. Para su sorpresa el despachador les indicó que correspondían a un vehículo Skoda. Confrontado con este hecho Sutcliffe admitió que había robado las placas en un depósito de autos chatarra y que mintió acerca de su verdadero nombre porque no deseaba que su esposa se enterara que había estado con prostitutas. A fin de cuentas ambos fueron detenidos y puestos en celdas separadas. La esposa de Sutcliffe fue notificada que su esposo no llegaría esa noche a casa. Como el robo de las placas de auto correspondía a otra jurisdicción al día siguiente un oficial iría por el sospechoso para trasladarlo a la estación de policía de Dewsbury.
Una vez ahí Sutcliffe se deshizo de otra navaja que guardaba consigo, la escondió en el depósito de agua del baño. A las 9 de la mañana Sonia fue informada que Sutcliffe era interrogado en relación al robo de unas placas. En ese momento los oficiales notaron que las señas particulares del detenido se parecían en mucho a las reportadas en el caso del destripador. También se dieron cuenta que tenía los dientes incisivos separados. Ese detalle era conocido con mas detalle por las fuerzas policiales. Mientras era observado cuidadosamente Sutcliffe platicaba con los oficiales de su trabajo como camionero y de como había viajado de aquí y allá incluyendo áreas donde el destripador había golpeado. A pesar de que su actual Rover no estaba listado como sospechoso, Sutcliffe cometió el error de mencionar su viejo Corsica color blanco con techo negro.
Las nuevas directivas establecidas para la pronta captura del destripador incluían la obligación de reportar a la fuerza de tarea encargada del caso cualquier incidente sospechoso que involucrara prostitutas y conductores. Y así se hizo en este caso. Oficiales encargados de la investigación pronto se presentaron en Dewsbury para interrogar con más calma a Sutcliffe. Sin embargo cuando el oficial Ring regresó al día siguiente para trabajar su turno nocturno y fue informado de que Sutcliffe aún continuaba detenido y que detectives adscritos al caso del destripador lo vigilaban, adoptó una decisión que resultaría crucial para resolver el caso. Cuando detuvieron a Sutcliffe y este pidió permiso para ir al baño recordó haber escuchado un sonido y pensó que tal vez había soltado algo en el lugar. Inmediatamente se traslado al lugar y al alumbrar el lugar donde había supuestamente orinado Sutcliffe descubrió un martillo y un cuchillo.
Casi de inmediato los principales detectives del caso fueron informados de que había indicios de que se había capturado al destripador de Yorkshire.
El año de 1983 en la prisión de Parkhurst, Sutcliffe fue atacado brutalmente por otro preso
Para no cometer algún error en los siguientes procedimientos comenzaron por colectar la evidencia forense directamente del hogar de Sutcliffe. A las 9.30 a.m. del domingo 4 de Enero ingresaron los oficiales y recolectaron martillos, navajas y cuchillos y condujeron a Sonia a los cuarteles de Bradford donde se le sometió a un interrogatorio de alrededor de 13 horas seguidas. Un ejército de oficiales comenzó a recolectar toda la información posible acerca de los movimientos de Peter durante los 5 años anteriores. Entrevistaron a compañeros de trabajo, antigüos empleadores y a vecinos.
Nota hallada en un vehículo de Sutcliffe, bien podría ser su epitafio.
La evidencia mas incriminante fue aportada por Sonia que declaró que Sutcliffe había llegado como a las 10 p.m. el día del ataque de Theresa Sykes, mientras que él decía haber llegado a las 8 p.m. Esta discrepancia de dos horas, tiempo suficiente para cometer un crimen como los del destripador, derrumbaba la coartada de Sutcliffe. El domingo por la mañana Sutcliffe comenzó a perder la calma que sorprendentemente había mantenido durante las pasadas 40 horas de encierro. Para ese entonces la policía ya estaba segura de tener al hombre correcto en sus manos. Poco antes de las 3 de la tarde, Sutcliffe fue informado que ya habían encontrado el martillo. Hasta entonces no admitió ser el destripador de Yorkshire. Luego siguieron mas de 20 horas de grotescas confesiones, mismas en que el asesino no mostró casi ninguna emoción salvo cuando llegaron a discutir el caso de Jayne MacDonald y el de una mujer llamada Joan Harrison de quien el destripador negó enfáticamente responsabilidad alguna sobre su muerte. Después de terminar de soltar la sopa, pidió solo una cosa al detective Oldfield, ser el quien informara de todo a su esposa Sonia.
Solicitud que le fue otorgada. Una vez que estuvo debidamente registrada la confesión de Sutcliffe la policía convocó a una conferencia de prensa a la que asistieron más de 80 reporteros y soltó la noticia acerca de la captura del destripador de Yorkshire.
Una vez incriminado y ante el juez, Sutcliffe respondió la pregunta mas importante que todo mundo se formulaba hacía desde 5 años ya ¿por qué lo había hecho? Entonces dijo que en 1967 cuando tenía 20 años y trabajaba en el cementerio escuchó una voz cuando cavaba en la tierra. La voz lo fue guiando hasta una tumba, con una cruz donde estaban unas palabras escritas en polaco. Ahí la voz le ordenó asesinar prostitutas. El hecho de que Sutcliffe estuviera loco implicaba que purgaría pena y tratamiento en una institución mental. Eso implicaba que Sutcliffe no podría ser juzgado por sus crímenes, porque se invocaría la figura de responsabilidad limitada. Estudios clínicos posteriores indicaron que Sutcliffe padecía de esquizofrenia paranoide, pero el juez Justice Boreham consideró inadmisible que Sutcliffe no fuera debidamente juzgado por sus asesinatos y no hizo caso ni de la policía, ni de Sutcliffe ni de nadie mas, porque el acusado fácilmente podía haber mentido. Además se decía que Sonia le había recomendado hacerse el loco porque así estaría mucho menos tiempo preso. Así que decidió que Sutcliffe fuera juzgado por sus actos e instruyó al jurado para que entendieran que era preciso conocer si Sutcliffe sabía lo que hacía y si era culpable. El juicio duró únicamente 14 días con el resultado obvio. Los miembros del jurado consideraron que Sutcliffe no estaba loco, pero que si era un asesino sádico, culpable de 13 homicidios.
Por fin tras 5 años de terror, el público inglés respiraba aliviado. Las familias de las víctimas por fin encontraron justicia y conocieron al culpable de la desaparición de sus seres queridos. Para las víctimas que sobrevivieron no fue de gran ayuda el encarcelamiento de Sutcliffe que en nada les devolvió la vida que las cicatrices del ataque les arrebató el día que se cruzaron por el camino del destripador de Yorkshire.
El día de hoy Sutcliffe continúa internado en el hospital de enfermos mentales peligrosos de Broadmoore. A la fecha ha sido atacado por otros internos y presos 3 veces. El primero en atacarlo fue James Costello en la prisión de Parkhurst en 1983. El segundo fue Paul Wilson quien con unos audífonos intentó ahorcarlo en 1996. Y el tercero Ian Kay, peligroso ladrón y asesino que intentó clavarle una pluma por el ojo en 1997. A la fecha los familiares de Sutcliffe intentan moverlo de Broadmoore por razones de seguridad. También esta muy difundido el hecho de que Sutcliffe recibe a la semana hasta 30 cartas de admiradoras. Hace muy poco tiempo Sonia completó el trámite de divorcio. Este mismo año fue acusado de entorpecer la justicia John Humble, conocido como Wearside Jack, quien es responsabilizado de enviar las cartas y la cinta asegurando ser el destripador de Yorkshire. En el año 2011 se cumplirán 30 años de encierro para Sutcliffe y es posible que alcance libertad condicional. Aunque eso es poco




Peter Sutcliffe

lunes, 16 de junio de 2008

Poemas muertas

LA LLUVIA NEGRA
Laura Gallegos

Cuando yo el paisaje contemplaba,
una gota en mi frente cayo,
era espesa,el cielo lloraba,
el cielo ,el cielo lloro

el cielo solo se siente,
apesar de los milenios que pasan,
en sus brazos a nadie tiene,
no tiene a nadie,no tiene nada.

nadie por su desgracia llora,
nadie su soledad contempla,
el cielo solo implora,
a nadie le importa lo que sienta.

el cielo su sangre llora,
y todos con felicidad la reciben,
con sus lagrimas son felices,
como una bendicion la perciben.

el cielo solo llora,
llora al ver la felicidad de los demas,
el cielo lagrimas no puede derramar mas,
el cielo,el cielo se ha llegado a secar,

el cielo se ha llegado a secar,
dentro de su propia soledad






PORQUE AMAR

Dime porque amar,
porque este sentimiento compartir,
nadie lo llegara a valorar,
solo te haran sufrir.

Oscuridad,donde estas?
necesito tu negrura,
necesito de aqui escapar,
aborrezco la dulzura.

Soledad donde estas,
contigo mi tragedia deseo compartir,
no puedo hacer mas,
al amor no logro descifrar.

Porque sentimientos tener,
tu eres tu propio dios,
porque un castigo obtener,
si no amas a un ser superior.

En un rincon me deseo ocultar,
huir de toda la realidad,
de lo que a mis narices esta,
de lo que jamas podre encontrar.

Oscuridad donde estas,
soledad donde estas






"The Secret Orden"


Existe con la finalidad de promover los intereses de la cultura y expresiones DarkGoth. Quienes la conforman son en su totalidad individuos que se han identificado con éste movimiento y creen firmemente en la esencia y en el espiritu que los hace ser diferente ante el mundo que nos adversa y los juzga. Han puesto sus convicciones y pensamientos por encima de los cánones y patrones con los que el sistema ha tratado de moldearlos y no han desmayado por dar a conocer a los ignorantes y curiosos la verdadera belleza y grandeza de la manifestación dark, más allá de los esteotipos y muchas veces desatinadas imitaciones que surgen del movimientos gótico, las cuales han dado una réproba impresión de lo que realmente significa ser Goth o Dark.

Más allá de las impresiones y cuestionamientos personales, los Caballeros de la Orden Secreta pretenden manifestar la pureza del pensamiento oscuro, llevándolo a sus más sinceras expresiones artísticas, usándolo como un medio más de manifestación en contra de las injusticias y desgracias que rodean a la humanidad. Pretendemos alejar el pensamiento goth de las tendencias de la "moda" o de las circunstancia que rodea a muchos de los autodenominados "góticos" que no conocen realmente el verdadero sentido de nuestra cultura. Siendo una institución, La Orden Secreta escoge a sus miembros bajo los parámetros de su antiguedad en el medio, su filosofía personal y su trayectoria como un individuo impregnado de la sabiduria y libre autenticidad, demostrando sus talentos artísticos y sus dones espirituales para servicio de los demás. Cada uno de los miembros que conforman La Orden poseen al menos más de 10 años en el mundo dark, siendo embajadores de este estilo en sus diferentes países y comunidades.

La Orden Secreta brinda ayuda y consejeria a los jóvenes que tienen expectativas y quieren conocer la naturaleza de esta cultura oscura. Los Caballeros de la Orden tienen un pacto sagrado de orientar a los nuevos que muchas veces caen bajo la mala influencia de grupos, sectas e individuos que buscan corromper las mentes de los jóvenes vendiéndoles la autodestrucción, el satanismo, las drogas y otros medios y fines perversos como parte de la expresión gótica. La Orden es una institución con orientaciones elevadas de superación personal, de altruismo y de defensa de los derechos e identidades que cada ser humano posee y es libre de expresarlos sin ser oprimido, humillado o rechazado; no importando su raza, credo o nacionalidad así como la identidad que desee asumir.

Por último, La Orden Secreta pretende ser la piedra de toque de muchas filosofias e imaginaciones engañosas difundidas por diversos medios que muestran la cultura Dark, excluyendo lo verdadero de lo falso y buscando la autenticidad en las diversas manifestaciones de el sentimiento gótico, siendo a la vez un canal de información y de expresión para las corrientes y clanes DarkGoth.

Nos ponemos a disposición de los jóvenes y agrupaciones interesados en este sublime ideal y en esta extraña pero infinita naturaleza Dark...Por siempre suyos, los representantes escogidos:

Lord Kraven
Master Dark

Dark Knight
Oráculo Principal

Lady Marion
Guardian

Lord Raven
Oráculo

Akira, El Angel
Mensajero y Webmistress de La Ciudad Gótica